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Servicio

Pintura de fachadas en Barcelona

Pintar una fachada es el 20 % del trabajo. El otro 80 % es lo que pasa antes: limpiar, retirar lo que no está bien adherido, reparar fisuras y desconchones y dejar un soporte homogéneo. Si eso no se hace, la pintura nueva se desprende arrastrando la capa anterior, y suele tardar poco.

Es también la razón por la que dos presupuestos de pintura de fachada pueden diferir tanto: rara vez están midiendo el mismo trabajo.

Aplicación de revestimiento exterior sobre la fachada de un edificio de viviendas

Preparación del soporte

Limpiamos la superficie, eliminamos las zonas sueltas y reparamos grietas y desperfectos antes de aplicar nada. Si hay humedad activa, se resuelve primero: pintar sobre un muro húmedo es tirar el material.

Elección del revestimiento

El acabado se elige según el tipo de soporte y la exposición de cada fachada. No se comporta igual una fachada a norte, con humedad persistente y poca evaporación, que una a sur que recibe sol directo y dilata todos los días.

Buscamos buena adherencia y resistencia a la intemperie, y mantenemos la transpirabilidad cuando el muro la necesita.

Mantener o cambiar el color

Podemos mantener la estética original del edificio o actualizarla con nuevos colores y terminaciones. En Barcelona conviene comprobar antes si la finca está sujeta a condicionantes de la ordenanza municipal de paisaje urbano, que en determinadas zonas y edificios limita la gama cromática de las fachadas a calle.

¿Hablamos del edificio?

Visitamos el inmueble, revisamos el estado real de la fachada y preparamos un presupuesto sin compromiso con el alcance detallado por escrito.

Llamaral 936 942 757